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lunes, 14 de mayo de 2018

¡Vamos a explorar el fondo del océano con un submarino gigante!



Nunca se te ocurrió hacer un viaje al fondo del mar?... Es un mundo poco conocido, e inimaginable… Es Fascinante!!
Después de ver el video que hoy te traigo para compartir contigo, quise saber un poco más del tema, por lo que me tomé la tarea de investigar un poco, y traerte también, algo de información y curiosidades.

martes, 17 de abril de 2018

El valor de la vida y el disfrutar del momento…


(Relato reflexivo + cuento)  de  María Cecilia Fourcade Galtier




Las primeras horas de la mañana corrían ya; el sol apenas asomaba, entibiando el aire puro, e iluminando con su brillo, el paisaje que transitaba.  Mientras caminaba, el tiempo parecía hacerlo suavemente, como en cámara lenta; para poder disfrutar a pleno, cada segundo de él.
Volvía de la panadería, donde había comprado el pan, calentito, recién horneado, para tomar el desayuno. 

sábado, 7 de abril de 2018

Deja Huellas

 
Un día conocí a alguien que me enseñó un poco más, que lo que ya sabía del mundo.
No importa si estás en tu casa, tomando un mate, con un pan con manteca, o si estás probando cosas viscosas, en plena calle Tailandesa.
No necesitas un techo que sea todos los días el mismo, ni los mismos amigos toda la vida. Necesitas transformarte, y hacerle caso al cambio. Moverte cuando lo necesites, e ir dejando un camino para atrás que te de orgullo, pero que no necesites volver a caminar.
Decile "te quiero" o "quédate" cuando tengas ganas, que sea; es la única manera de sacarte la espina eterna de "que hubiera pasado, si hubieras dicho lo que realmente querías" aquel día. Camina siempre a fondo, que la vida es una.... y que no sabemos cuánto dura.
Decile a tus padres, hoy que están, que son parte fundamental, de lo que sos. Que lo hicieron todo lo bien que pudieron, que los amas... pero que lo vas a hacer mejor!  Y si no están, háblale al cielo. Pero soltá. Porque llevar cargas está pasado de moda, y sobre todo no te hace más feliz.
Camina para adelante, sin sentir que atrás, no diste lo mejor de vos.
Muévete, como se mueve el cielo, y el mar... y como se mueve la tierra. No te aferres a las cosas. Que llegaste sin nada, y tampoco vas a llevarte nada. Solo momentos. El auto no se va con vos. Ni la casa que te compraste.
Se van los momentos.
Se va ese día, que pasaste mucho frío, durmiendo en una playa, con la persona que te gustaba; Se va aquella comida, que hiciste un domingo, y que llenó la casa de risas;  se van los abrazos que diste, el día que lloraste con todas tus fuerzas, y los te amo que te ganaste, y sobre todo, los que diste.
No importa nada, cuantos cuartos tenga la casa, porque la habitación más grande de todas... es el alma.
Camina siempre a fondo. No importa que sea lento o rápido. Tienes la suerte de elegir cada paso, siempre.

Un día conocí a alguien que me enseñó un poco más que lo que ya sabía del mundo.
Me contó esto:
"Vayas donde vayas tu casa está dentro"

sábado, 10 de marzo de 2018

LOS BOTONES DE MI MADRE


De. Mónica Lalanda
(En el día Internacional de la Mujer, comparto este hermoso relato de Mónica Lalanda)

Deshacer la casa de tus padres es el siguiente escalón a enterrarlos, un duro trago que se hace con una mezcla de ternura, emoción y tristeza infinita. Es rescatar recuerdos, encontrar pequeños tesoros que no recordabas o que ni siquiera sabías que existían. Te sientes como un ladrón abriendo cajones cerrados con llave, como un intruso que husmea en intimidades ajenas. Encuentras tu propio pasado, recuerdos de infancia, la tuya, la de tus padres, incluso la de tus abuelos, mezclados con trazas de tus propios hijos, fotos, dibujos “para la mejor abuela”, tarjetas…. Podrías pasar días, semanas, quieres terminar de organizarlo pero también quieres que nunca acabe, que continúe como metáfora de aquel primer cordón umbilical, como esa última oportunidad de sentir su olor, todavía en los armarios llenos de sus ropas.
En una de esos ratos de lágrimas y de sonrisas, encontré los botones de mi madre, un enorme regalo para la imaginación y la reflexión. He pasado dos tardes clasificándolos, mirándolos, casi mimándolos y al final dejando plasmada su existencia en esta foto como un homenaje a la mujer excepcional a muchos niveles que fue mi madre. Pero muchos de sus atributos son comunes a una generación de mujeres, aquellas que fueron niñas de la guerra y la posguerra pasando hambre y miedo, adolescentes y jóvenes con una educación limitada (“ser médico es de hombres”), mujeres siempre a la sombra y tutela primero de padres y luego de maridos (la generación que ni siquiera podía abrir una cuenta en el banco o tener una propiedad si no era con un varón) pero excelentes economistas que eran capaces de ahorrar, de dirigir familias numerosas, fantásticas cocineras, cuidadoras dedicadas, maestras de vida. Mujeres que individualmente no han hecho historia pero que como generación trabajaron para levantar un país en ruinas y para que sus hijos fuéramos mejores y tuviéramos más que ellas mismas. Unas luchadoras.
Los botones de mi madre me han contado muchas cosas; he encontrado el pasado familiar en formas varias y materiales diversos: cuero, nácar, metal, madera, plástico….; leo historias en botones de los años 50 que reconozco en una foto amarillenta de mi abuela, los de las trenzas infantiles, ropa de fiesta, de batas de estar en casa, los del uniforme de gala de ingeniero agrónomo de mi padre, de las camisas de los babis del colegio, botones minúsculos de ropitas de bebé, botones forrados….hay cientos de botones, algunos preciosos, otros horribles. Resulta que en mi casa nunca se tiraba un botón, cuando una prenda se jubilaba, se guardaban los botones y se hacía trapos con la tela. Un eterno “por si acaso” y un constante “esto ha costado dinero”. Y en estos cientos de botones leo el salto generacional e intuyo cómo hemos cambiado y quizás, lo que hemos perdido.
Lo que no sé es cuantos botones faltan, cuantos realmente fueron de utilidad, cuales se injertaron en otra prenda; la bolsa solo tiene los que nunca llegaron a ver más vida que la foto en la que ahora quedan inmortalizados. Y es que al final, la vida quizás sea solo eso, una enorme bolsa de botones.

lunes, 5 de febrero de 2018

El Carnaval de Venecia


El Carnaval de Venecia, una antigua fiesta de magia y tradición que aún perdura
por: Flavia Tomaello - para: Clarin.com

 Cien profundas soledades forman juntas la ciudad de Venecia” decía Nietzsche. En Venecia reluce el espíritu rococó deslucido dentro de una neblina misteriosa de un pasado muy presente. Venecia, un gran teatro. Y mucho más todavía a fines de enero, cuando se celebra el Carnaval. Sus habitantes, que son esquivos todo el año -sobre todo con los 30 millones de turistas que curiosean su tierra-toman otra actitud para esta época. Invaden las calles, con máscaras y trajes, y hasta pelean por ser fotografiados. Caprichos de estrella que sólo en la gala del Carnaval se sienten en el papel de sus vidas.

jueves, 25 de enero de 2018

AMIGO + QUE AMIGO

Por: Airam Ailicec - 


La importancia de las amigas en nuestra vida es crucial porque nos mantienen en contacto con el mundo, nos escuchan cuando estamos deprimidas, nos animan cuando lo necesitamos, mantienen nuestra autoestima a niveles aceptables y son las guardianas de nuestras confidencias más íntimas. La mayoría de la gente encuentra entre su círculo de amistades, a una persona con la que tiene una confianza especial. Pero ¿qué ocurre cuando tu persona de confianza es un hombre? 

PARA TI, mis pensamientos del día…


La madurez es aquella edad, en que uno, ya no se deja engañar por sí mismo.
No dejes de reír al envejecer; envejeces al dejar de reír.
Ten presente que la felicidad se halla a lo largo del camino, no al final de la ruta.
Quien te quiera realmente jamás se interpondrá en tu camino… a menos que vayas cayendo cuesta abajo.
Los buenos modales son como el 0 en aritmética: acaso no representan mucho por si solos, pero pueden aumentar  considerablemente el valor de todo lo demás.
La fábrica que produce el mejor producto es el hogar.
Comparte con tu pareja los momentos en los que aún te quede energía. No le des los despojos del día.
Sé comprensivo con el joven, compasivo con el anciano, agradable con el oponente, y  tolerante con los que no piensan igual que tú.
Si piensas que todos están en tu contra, recuerda que los aviones se elevan en contra del viento.
La valentía no es el roble majestuoso que ve ir y venir las tormentas; es el frágil botón de una flor que se abre en la nieve.
Los demás podrán dudar de tus palabras, pero con seguridad creerán en tus acciones.

La música limpia el alma del polvo cotidiano. Trata de escucharla por lo menos al final del día, así disfrutarás de un dulce sueño.